martes, 9 de agosto de 2011

Enrique Dans o como no digerir la relevancia social

Hoy me ha sorprendido muy desagradablemente un post en el blog de Enrique Dans. Enrique ha sido uno de los 'padres' de aquel movimiento que tuvo quizá un origen romántico por mediados de mayo y que ha venido en llamarse 15-M. El motivo de su queja era justo (en el caso de Enrique): la derogación del canon digital. El movimiento del 15-M era una amalgama de grupos diversos: anti-canon digital, grupos de internautas, hipotecados que no podían pagar la hipoteca, partidarios de subir la velocidad a 140 km/h, 'cabreados' con la derecha y la izquierda, grupos antisistema varios, honrados padres de familia que no pagan sino impuestos... ahí había de todo. Como ya hemos comentado aquí, poco a poco sucedió lo que ya habíamos visto con el 'no a la guerra': los más organizados (normalmente grupos de extrema izquierda antisistema) se hacen con el control del movimiento. Ya a casi nadie se le escapa que, si bien algunas de las razones de fondo son justas, las formas ya se han perdido desde el mismo instante en que se vulneró la ley al acampar en la vía pública sin permiso, causar daño a los comerciantes que honradamente se ganan la vida en Sol o insultar y zaherir a la fuerza pública. Nunca en señor Dans ha condenado estos hechos, aunque tampoco los ha justificado.


Pero hoy sí ha dado ese paso (que horas antes había dado Gaspar Llamazares en su Twitter, aunque IU es ya casi extraparlamentaria y Gaspi es ya un casi ex-diputado), y a raíz de los disturbios de Londres, nos ha sorprendido a todos con el post citado arriba. Sobre todo sorprende porque casi todos los simpatizantes con el movimiento había 'medio-justificado' la ocupación de la plaza (de todo punto injustificable) y la 'parálisis' de la delegación del Gobierno para evitar problemas de orden público, pero cuando había algún conato de violencia se pasaba a desmarcarlo rápidamente del movimiento de los 'indignados' (indignados estamos los que los tenemos que aguantar), pero no se había llegado a justificar la violencia. Enrique Dans lo hace hoy con frases como: 

Pretender que las revueltas de estos días en Londres y ya en otras ciudades de Inglaterra son "simple vandalismo" es  la misma estrechez de miras que llevo viendo en supuestas personas inteligentes cuando analizan el movimiento 15M en España.

Al analizar los sucesos de estos días en Londres, tenemos que pensar, en primer lugar, en el contexto que las rodea. Ver en ellas simplemente alborotadores es de una cortedad de miras que solo puede ser ignorante o malintencionada. Las protestas londinenses se encuadran claramente en un contexto de más de un año de manifestaciones, huelgas y revueltas de todo tipo ante los recortes en los presupuestos de educación y de las universidades, en un "ascensor social" definitivamente estropeado, y en un creciente uso de la fuerza policial para reprimirlas.

Pero también proviene de un contexto social determinado, de una situación ignorada por los políticos y, sobre todo, de un progresivo uso de la represión policial que ha convertido a los cuerpos de seguridad del Estado en "los malos", en los que colaboran al sostenimiento de una situación a todas luces injusta. En España, las voces que se alzan contra el movimiento 15M en virtud de unas leves molestias para los transeúntes o para los comerciantes y que reclaman más dureza en la intervención policial – acciones de dureza que ya tuvieron lugar en Barcelona, en Madrid y en otras ciudades – están actuando de una manera completamente irresponsable: están convirtiendo a la policía en una fuerza represora que es vista como amenaza por un movimiento modélico y pacífico, y exponiéndose a que en cualquier momento, salte la tantas veces mencionada chispa. Una acción policial que desencadene en un problema, y que ponga en marcha una revuelta "a la inglesa", y que sustituya a lo que hasta ahora han sido calificados los "indignados" más dignos, más serios y más pacíficos de toda Europa.

De la misma manera que en España los "indignados" no son "perroflautas". Lo del Reino Unido es el resultado de ignorar conscientemente las reclamaciones y los movimientos de la juventud más interconectada de la Historia durante más de un año, y de reprimirlos mediante una intensificación progresiva en el uso de la policía: precisamente la política de "mano dura" que algunos piden y que otros han anunciado que van a practicar. Cuando en España piensen en reprimir las protestas del 15M, que piensen que el estilo inglés está al alcance de la mano. Que sepan que una cosa acaba trayendo invariablemente la otra. Y que actúen en consecuencia.


(Los resaltados son míos) La amenaza no es ni medio velada. Es clara: si toda la sociedad no se doblega ante menos del 1% de la población que, de forma ilegal, toma la calle, violenta (levemente según Dans) a ciudadanos respetables que viven o trabajan en ella, no respeta las normas de cuidado e higiene mínimas en una sociedad occidental (y casi de cualquier tipo), desprecia la ley y la autoridad legalmente constituida; si no nos doblegamos ante estas minorías, un mal peor puede venir, pueden quemar casas o coches, dedicarse al pillaje y al vandalismo, y, siempre según el señor Dans, estaría justificado por la cosa de acción-reacción que habría provocado la policía intentando simplemente que se cumpla la ley que es igual para todos. Ese argumento es el mismo que usa Batasuna y su entorno para justificar el terrorismo: como no cedemos ante las ansias independentistas de un porcentaje de la población (desde luego mucho mayor que el del 15-M, ya puestos), y si reprimimos su violencia (no es otra cosa el ocupar la calle de forma ilegal) con la policía, generamos nuevas muestras de violencia legítima de defensa del pueblo vasco. ¿Es esto señor Dans lo que estamos defendiendo? ¿Nos hemos quitado ya la careta? Una pena porque yo le tenía por un hombre inteligente, conocedor de las nuevas tecnología y su aplicación a nuevos modelos de negocio, al mundo de la empresa... pero quizá su propia influencia mediática se le ha subido a la cabeza y ya desvaría. Una pena, espero que reflexione.

viernes, 5 de agosto de 2011

Educar Hoy/Conquistar el matrimonio




Buenas a todos,

algunos ya estaréis de vacaciones, otros habréis vuelto de ellas y algunos estáis a las puertas de cogerlas... Pero parece claro que las vacaciones son lo propio del verano. Y en Educar Hoy también nos vamos a ocupar del verano, pero lo vamos a enfocar, como no puede ser de otra manera, desde el punto de vista familiar. Por eso, este viernes 5 de agosto a las 21 horas vamos a tratar de dar claves para reconquistar el matrimonio, para despertar esas brasas si andaban algo vacilantes. Y lo vamos a hacer con Conchita Albistur que es orientadora familiar con amplia experiencia en asesorar a matrimonios. Recordad, el viernes 5 de agosto a las 21 horas en Radio María.

Otra cosa más, el viernes 19 de agosto a las 12 de la noche asistiré como contertulio en Radio María durante la programación especial con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Entrad en la web de Radio María, porque para esas fechas hay una programación muy especial, con el más amplio despliegue, los mejores comentarios, el mayor seguimiento. Si uno quiere estar al tanto de la JMJ, lo mejor, poner Radio María. No hay excusas, se puede oír por radio convencional, por TDT, por Iphone/Android, Wifi...

Nada más, nos escuchamos el viernes entonces, y si no os veo, qué paséis (o hayáis pasado o estéis pasando) unas muy felices vacaciones.

lunes, 1 de agosto de 2011

Zapatero se va, ¿y ahora qué?

El viernes pasado, por fin la gallina puso el huevo y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido convocar elecciones y dejar a los españoles en paz para que decidan su futuro dada la incapacidad del equipo actual en el gobierno para hacerlo. Cierto que podría haber puesto una fecha un poco menos lejana que ese 20 de noviembre, pero como el adelanto le ha venido impuesto por Pepunto y su equipo, o bien le han dicho 'noviembre es la fecha ideal' o bien ha pactado esa fecha con el candidato o, por último, ha dicho que tendrá que dimitir y convocar, pero todavía es el presidente y 'por estas' que pone la fecha que quiere... En cualquier caso, la noticia que se ha estado comentando todo el fin de semana es que, al fin, podemos ponerle fecha de caducidad al peor presidente de la historia de España desde Godoy (que vendió la nación a Napoleón): el 20-N. Para los que nunca hemos simpatizado con el caudillo anterior, es caso un motivo de doble celebración: entonces murió un dictador y hoy se nos va otro tipo que es mejor olvidar. Porque aunque Zapatero nos deja un país en ruinas, eso, aunque trágico para los más de cinco millones de parados y las víctimas de sus recortes, es fácilmente reversible: la economía, con las reformas necesarias, puede tirar para adelante. Ese problema, ya digo que siendo duro, tiene arreglo. Pero desde que llegó al Gobierno, Zapatero tenía un proyecto mucho más ambicioso. Quizá aquel que Guerra no se atrevió a acometer (tal vez porque Felipe puso el freno, no sé): 'a España no la va a reconocer ni la madre que la parió'. Eso lo ha logrado en siete años y medio el chico de León que apodaban 'Bambi'. Porque revertir la plasmación de lo más sectario que tiene la izquierda en leyes y normas, no va a ser sencillo. Destruir el matrimonio, el concepto de familia, la autoridad de los padres en la educación de sus hijos, el respeto por la vida desde su nacimiento hasta su muerte natural... todo eso es mucho más difícil de arreglar, porque anida en los corazones de las personas y no en su cartera.

Ese legado de Zapatero será el que recordemos más. Lo mismo que de Franco o Felipe recordamos (y sufrimos para bien o para mal) sus cambios en educación, familia, estructura social, cambios políticos de fondo (sean los modos de elección de las altas magistraturas o ese 'respeto reverencial' al poder que tanto atemoriza a los españoles y que lleva al abuso de algunos funcionarios como si en lugar de estar al servicio del ciudadano, fuera el ciudadano el que está a su servicio) serán los que más perduren en el tiempo. Por ejemplo, ahora mismo nos quejamos de que la educación en España está hecha unos 'zorros'. Pues bien, las modificaciones que hicieron posible que veinte años después la educación pública (y la privada) sea un erial, nuestros universitarios sean incapaces de escribir una frase con sujeto/verbo y predicado y sin patalear el diccionario, vienen de los primeros gobiernos de González cuyo ministro era Maravall y el secretario de estado de educación era... Alfredo Pérez Rubalcaba. O sea, que el futuro puede ser demoledor si el PP no se pone manos a la obra para deshacer todo aquello que Zapatero ha construido sobre la base del sectarismo, la mentira y la tergiversación. Y esa no será labor fácil, pero es imprescindible. Al menos, puede ser que algunas leyes previstas no lleguen a tiempo de ver la luz, pero si lo vieran ('muerte digna' -eufemismo para referirse a la eutanasia- o 'igualdad' -eufemismo para el sectarismo de género-) deberían ser derogadas el primer día... No quisiera estar yo en el pellejo de Rajoy, no.